El urbanismo y las casas de la Alpujarra

Fuente-de-Cáñar-01 La Alpujarra posee unas características urbanísticas distintas a las del resto de pueblos de la Península Ibérica. Por lo visto, estas diferencias tienen su origen en las tribus de bereberes que poblaron las tierras. Entre los centros subcomarcales y el resto de pueblos existen distintas particularidades. Los más poblados, como Órgiva o Cádiar tienen calles anchas y modernas, edificios de varias plantas, etc.

Los pueblos alpujarreños se adecuan a la geografía física del lugar, una sucesión de cordilleras montañosas. Están encalados, orientados al sur y dispuestos de forma escalonada. Se dividen en barrios de distintos tamaños, en los más amplios se encuentran los servicios municipales y los negocios que necesitan de locales con mayor número de metros cuadrados. Acequia-Alpujarra-01

Por lo general, los pueblos suelen tener varias plazas, una por cada barrio principal, en ella podemos ver alguna fuente o pilar, iglesia o ermita, bares, panaderías,… El trazado de sus calles es caótico, su sinuosidad hace que te sorprendas de las nuevas vistas en cada curva. Dicha disposición tiene origen defensivo, los invasores podrían perderse entre sus calles. Se conservan calles empedradas con acequias en medio y lavaderos, un ejemplo de ello son las calles de Pampaneira. Tinao-Alpujarra-01

Las casas son de la misma altura con la intención de que el frío “pase de largo”. En muchas viviendas en su entrada, se aprecian espacios abiertos techados conocidos como tinaos. Los tinaos tienen varias funciones, por un lado, protegerse del tiempo, hace que se descongele antes la nieve, y por otro lado, la mayoría de los tinaos unen varias casas, por lo que sirven además defensivamente, en caso de huir, se puede pasar de una calle a otra sin necesidad de pisarla.

Chimeneas-Alpujarra-01La casa típica alpujarreña está adaptada, al igual que el urbanismo de los pueblos, a las laderas de las montañas y a la climatología de la comarca. Están construidas con materiales de la zona, piedra, madera de castaño, nogal, álamo, cañas, yeso, lajas de pizarra y launa, entre otros. La característica principal de sus paredes es el grosor, con ello consiguen que las temperaturas sean más suaves en el interior de la vivienda, en invierno no dejan pasar el frío y en verano, tampoco el calor. Abundan las chimeneas cilíndricas, rematadas con una laja de pizarra.

Os invito a visitar los pueblos de nuestra región y disfrutar de una arquitectura única.

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Sonia Morales

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2 Responses

  1. Que buenos recuerdos tengo de esos magníficos rincones. Creo reconocer Castara en la primera foto. Bonito reportaje. Saludos.

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